El Día de Todos los Santos se celebra el 1 de noviembre en el Perú y otros países católicos. Su origen se remonta al siglo VIII cuando el Papa Gregorio III consagró una capilla en honor a todos los santos. Más tarde, el Papa Gregorio IV estableció la festividad en el calendario católico. En el Perú, esta celebración es una tradición adoptada por su herencia católica, donde las personas visitan cementerios para honrar a sus seres queridos fallecidos.