Ministerios Rogelio Mora
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Tu ayuda, tu apoyo es Jesús
Si nuestra confianza está puesta en Jesús, si lo consideramos nuestra ayuda, nuestro apoyo, cualquier
circunstancia ayudará para nuestro bien. Por: Apóstol Rogelio Mora.
¿Dónde está nuestra fe? Es importante responder esta pregunta porque donde pongamos nuestra fe
estará nuestro corazón, nuestro tiempo y dinero. Hay personas que ponen su fe en la santería, otros en
el horóscopo y otros más en cualquier suerte de adivinos. Ciertamente todo aquel que pone su confianza
así sea en imágenes paganas tiene fe, pero la tiene mal enfocada. Nuestra fe siempre producirá un
resultado, positivo o negativo, dependiendo en quién la hayamos depositado. Si nuestra confianza está
puesta en Jesús, si lo consideramos nuestra ayuda, nuestro apoyo, cualquier circunstancia ayudará para
nuestro bien.
Confiar en el Señor 1
. Asá, rey de Judá, al principio tenía bien enfocada su fe, por lo cual, Dios le
concedió la victoria, pero luego confió más en el hombre que en el mismo Dios, y abrupta fue su caída, a
tal punto que al final de sus días, murió prematuramente por cuanto dejó de confiar en Dios 2
. Tenemos
plena libertad de decidir en quién colocamos nuestra confianza, y si la colocamos en Dios, la victoria es
segura. En un viaje a Guatemala le pedí al Señor que me hablara por medio de un predicador, y sin
mediar palabra, estando en medio de un público, me señaló y me dijo: “no me estorbes, entrégame mi
huerto”; comprendí que no estaba obrando correctamente, porque no estaba colocando mi confianza
plenamente en Dios y esto mismo le transmitía a la congregación. A veces tenemos problemas y
buscamos ayuda en el hombre, pero si dejamos a Dios en segundo plano, la victoria se escapará de
nuestras manos. Las bendiciones de Dios no son momentáneas como las que ofrece el hombre, son
duraderas y de hecho tienen una reacción en cadena. Un milagro es el inicio de una vida de milagros.
Nuestra ayuda viene de Dios 3
. Cuando vienen los problemas financieros podemos buscar un
prestamista, cuando tenemos problemas de salud podemos acudir a un médico, cuando tenemos
problemas familiares podemos acudir a un especialista en consejería, y cuando tenemos problemas
personales podemos asistir a un sicólogo; no está mal buscar la ayuda de los demás siempre y cuando
no nos olvidemos que Dios es primero. Nuestra confianza en el hombre puede ser relativa pero nuestra
confianza en Dios debe ser absoluta.
Jesús es nuestro apoyo 4
. Cuando Dios establece maldición a quién confía en el hombre y bendición a
quién confía en Él, se refiere a una confianza plena. No podemos deponer nuestra confianza en el Señor
por confiar en el hombre. Actualmente en Venezuela, la mayoría de las personas confía en un grupo u
otro de personas con cierto poder, pero somos llamados a confiar plenamente en Dios. Jesús es nuestro
escudo, nuestro defensor, y si estamos plantados en Él, en las corrientes de agua viva, todo lo que
hagamos prosperará sin importar las condiciones que nos rodeen.
No es malo confiar en el hombre, siempre y cuando, Dios sea el primero a quien recurramos en cualquier
problema o situación, en las buenas y en las malas. Cuando confiamos plenamente en Dios, nunca
dejaremos de dar fruto y seremos enormemente bendecidos. Confiemos en Jesús, Él es nuestra ayuda y
nuestro apoyo idóneo.
Citas:
1
2 Crónicas 16:7-9 (PDT): En ese tiempo el vidente Jananí fue a ver a Asá, rey de Judá, y le dijo:
«Debido a que depositaste tu confianza en el rey de Siria en lugar de confiar en el SEÑOR tu Dios, el
ejército de Siria se te ha escapado de las manos. ¿Acaso los etíopes y libios no tenían un gran ejército
con carros y muchísima caballería? Pero como dependiste del SEÑOR, él te dio la victoria sobre ellos.
Porque los ojos del SEÑOR recorren el mundo entero para fortalecer a quienes confían en él de todo
corazón. Debido a que tú has actuado como un tonto en este asunto, desde este momento en adelante
tendrás más guerras en tu contra».
2
2 Crónicas 16:12 (PDT): En el año treinta y nueve de su reinado, Asá contrajo una grave enfermedad
de los pies. Sin embargo, no buscó ser sanado por el SEÑOR, sino que buscó ayuda de los médicos.
3
Salmos 121:1-2 (RVR60): Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro? Mi socorro
viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra.
4
Jeremías 17:5-8 (PDT): Esto dice el SEÑOR: «Maldito el ser humano que confía en su semejante; el
que se apoya en otros seres humanos mientras se aparta del SEÑOR. Será como un arbusto en el
desierto que no experimentará la llegada del bien, pues está plantado en la sequedad del desierto; tierra
árida, donde no vive nadie. Bendito el ser humano que confía en el SEÑOR. El SEÑOR será su
confianza. Será como árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces hacia la corriente y no teme
cuando llega el calor. No se preocupa en época de sequía y nunca deja de dar fruto.

Tu ayuda, tu apoyo es Jesús

  • 1.
    Ministerios Rogelio Mora http://www.rogeliomora.org Tuayuda, tu apoyo es Jesús Si nuestra confianza está puesta en Jesús, si lo consideramos nuestra ayuda, nuestro apoyo, cualquier circunstancia ayudará para nuestro bien. Por: Apóstol Rogelio Mora. ¿Dónde está nuestra fe? Es importante responder esta pregunta porque donde pongamos nuestra fe estará nuestro corazón, nuestro tiempo y dinero. Hay personas que ponen su fe en la santería, otros en el horóscopo y otros más en cualquier suerte de adivinos. Ciertamente todo aquel que pone su confianza así sea en imágenes paganas tiene fe, pero la tiene mal enfocada. Nuestra fe siempre producirá un resultado, positivo o negativo, dependiendo en quién la hayamos depositado. Si nuestra confianza está puesta en Jesús, si lo consideramos nuestra ayuda, nuestro apoyo, cualquier circunstancia ayudará para nuestro bien. Confiar en el Señor 1 . Asá, rey de Judá, al principio tenía bien enfocada su fe, por lo cual, Dios le concedió la victoria, pero luego confió más en el hombre que en el mismo Dios, y abrupta fue su caída, a tal punto que al final de sus días, murió prematuramente por cuanto dejó de confiar en Dios 2 . Tenemos plena libertad de decidir en quién colocamos nuestra confianza, y si la colocamos en Dios, la victoria es segura. En un viaje a Guatemala le pedí al Señor que me hablara por medio de un predicador, y sin mediar palabra, estando en medio de un público, me señaló y me dijo: “no me estorbes, entrégame mi huerto”; comprendí que no estaba obrando correctamente, porque no estaba colocando mi confianza plenamente en Dios y esto mismo le transmitía a la congregación. A veces tenemos problemas y buscamos ayuda en el hombre, pero si dejamos a Dios en segundo plano, la victoria se escapará de nuestras manos. Las bendiciones de Dios no son momentáneas como las que ofrece el hombre, son duraderas y de hecho tienen una reacción en cadena. Un milagro es el inicio de una vida de milagros. Nuestra ayuda viene de Dios 3 . Cuando vienen los problemas financieros podemos buscar un prestamista, cuando tenemos problemas de salud podemos acudir a un médico, cuando tenemos problemas familiares podemos acudir a un especialista en consejería, y cuando tenemos problemas personales podemos asistir a un sicólogo; no está mal buscar la ayuda de los demás siempre y cuando no nos olvidemos que Dios es primero. Nuestra confianza en el hombre puede ser relativa pero nuestra confianza en Dios debe ser absoluta. Jesús es nuestro apoyo 4 . Cuando Dios establece maldición a quién confía en el hombre y bendición a quién confía en Él, se refiere a una confianza plena. No podemos deponer nuestra confianza en el Señor por confiar en el hombre. Actualmente en Venezuela, la mayoría de las personas confía en un grupo u otro de personas con cierto poder, pero somos llamados a confiar plenamente en Dios. Jesús es nuestro escudo, nuestro defensor, y si estamos plantados en Él, en las corrientes de agua viva, todo lo que hagamos prosperará sin importar las condiciones que nos rodeen. No es malo confiar en el hombre, siempre y cuando, Dios sea el primero a quien recurramos en cualquier problema o situación, en las buenas y en las malas. Cuando confiamos plenamente en Dios, nunca dejaremos de dar fruto y seremos enormemente bendecidos. Confiemos en Jesús, Él es nuestra ayuda y nuestro apoyo idóneo. Citas:
  • 2.
    1 2 Crónicas 16:7-9(PDT): En ese tiempo el vidente Jananí fue a ver a Asá, rey de Judá, y le dijo: «Debido a que depositaste tu confianza en el rey de Siria en lugar de confiar en el SEÑOR tu Dios, el ejército de Siria se te ha escapado de las manos. ¿Acaso los etíopes y libios no tenían un gran ejército con carros y muchísima caballería? Pero como dependiste del SEÑOR, él te dio la victoria sobre ellos. Porque los ojos del SEÑOR recorren el mundo entero para fortalecer a quienes confían en él de todo corazón. Debido a que tú has actuado como un tonto en este asunto, desde este momento en adelante tendrás más guerras en tu contra». 2 2 Crónicas 16:12 (PDT): En el año treinta y nueve de su reinado, Asá contrajo una grave enfermedad de los pies. Sin embargo, no buscó ser sanado por el SEÑOR, sino que buscó ayuda de los médicos. 3 Salmos 121:1-2 (RVR60): Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra. 4 Jeremías 17:5-8 (PDT): Esto dice el SEÑOR: «Maldito el ser humano que confía en su semejante; el que se apoya en otros seres humanos mientras se aparta del SEÑOR. Será como un arbusto en el desierto que no experimentará la llegada del bien, pues está plantado en la sequedad del desierto; tierra árida, donde no vive nadie. Bendito el ser humano que confía en el SEÑOR. El SEÑOR será su confianza. Será como árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces hacia la corriente y no teme cuando llega el calor. No se preocupa en época de sequía y nunca deja de dar fruto.