El documento describe la Biblia como la palabra inspirada de Dios que mide la conducta humana y determina lo que es correcto o equivocado. La Biblia es útil para enseñar, corregir e instruir, y nos guía en la justicia. La palabra de Dios nos juzgará, salva nuestras almas, nos limpia, crea, sana, no vuelve vacía, alimenta, vivifica y es vida. La Biblia debe estudiarse y declararse.