El documento presenta tres pasajes bíblicos que hablan sobre la fe. El primero describe a dos ciegos que le piden misericordia a Jesús y son sanados según su fe. El segundo habla de un centurión cuya fe sorprende a Jesús, sanando a su criado con solo una palabra. El tercero insta a mantener los ojos fijos en Jesús, autor y consumador de la fe, para no desanimarse.