La salud es un estado de bienestar que depende del equilibrio entre el cuerpo, la mente y el espíritu. La medicina integral busca tratar las causas de desequilibrio en lugar de solo los síntomas, reconociendo que factores como el estilo de vida y el estrés emocional a menudo contribuyen al desarrollo de enfermedades a largo plazo. Un enfoque holístico que considera todos los aspectos del bienestar del paciente es fundamental para lograr la verdadera curación y sanación.