El estudio examina el uso problemático de las tecnologías de la información, comunicación y videojuegos entre adolescentes y jóvenes de Madrid, resaltando su impacto social y cultural. Se desarrolló a través de una metodología mixta que incluye análisis documental, entrevistas y encuestas, buscando entender tanto el uso adecuado como los efectos negativos potenciales. Resultados clave incluyen la identificación de factores de riesgo y la creación de herramientas para ayudar a los padres y jóvenes a evaluar su relación con estas tecnologías.