Los vapeadores, aunque no contienen tabaco, suelen tener nicotina y son clasificados por la FDA como productos de tabaco. El uso de cigarrillos electrónicos, conocido como vapear, produce un aerosol que puede contener sustancias tóxicas y carcinógenas, afectando la salud respiratoria. En México, el uso de vapeadores ha aumentado, con un inicio promedio a los 12 años y un notable incremento en hospitalizaciones y muertes relacionadas con su consumo.