Este documento discute los desafíos que enfrentan las organizaciones de la sociedad civil en relación con la transparencia, la rendición de cuentas y la legitimidad. Señala que a medida que estas organizaciones han ganado más influencia, también han aumentado sus responsabilidades de rendir cuentas públicamente. También buscan contrarrestar las críticas sobre su falta de representatividad. El documento examina factores como el déficit democrático y la necesidad de mayores esfuerzos de autorregulación para abordar estos temas.