San Agustín nació en el año 354 en Tagaste, en el norte de África. Se convirtió al cristianismo en Milán en 386 tras encontrarse con San Ambrosio. Fue bautizado en 387 y regresó a África, donde fundó el primer monasterio agustiniano. Más tarde fue ordenado sacerdote en 391 e Hipona y consagrado obispo de esa ciudad en 395, donde vivió hasta su muerte en 430.