“Z”
-“Zeta” era una letra muy tímida a diferencia de sus amigas que
tenían la colita rosada. Ella había nacido con una graciosa
colita negra que la avergonzaba.
Una tarde su mamá Rosalinda le anuncio con tono suave:
Zeta, mañana comenzarás a ir a la escuela lo pasarás muy bien
y tendrás buenos amigos ¡pero yo no quiero ir a la escuela!
Todos se reirán de mi colita negra dijo Zeta.
Mamá Rosalinda le prometió que eso no pasaría, pero no pudo
convencerla.
A la mañana siguiente partió muy afligida apenas vio la
escuela, se puso a templar como una gelatina hacia la sala de
clases mientras su corazón latía con fuerza. Final mente se
quedó junto a la puerta con su colita negra tras su mochila.
Después de largo rato con las manos temblorosas asomó
tímidamente la punta de su nariz por la puerta entre abierta. Y
entonces ¿saben ustedes lo que raboncito vio? Ante sus
asombrados ojos apareció una multitud de alegres letritas muy
distintas a lo que ella había imaginado.
    -Todos jugaban y brincaban tan contentos que Zeta respiró
aliviado y su corazón se tranquilizó zeta nunca más temió a la
escuela y después sólo quería estar en la escuela. Colorín
colorado este cuento se a acabado si quieres que te lo cuente
otra vez cierra los ojos y cuenta hasta tres...

Cuento De La Letra Z

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    “Z” -“Zeta” era unaletra muy tímida a diferencia de sus amigas que tenían la colita rosada. Ella había nacido con una graciosa colita negra que la avergonzaba. Una tarde su mamá Rosalinda le anuncio con tono suave: Zeta, mañana comenzarás a ir a la escuela lo pasarás muy bien y tendrás buenos amigos ¡pero yo no quiero ir a la escuela! Todos se reirán de mi colita negra dijo Zeta. Mamá Rosalinda le prometió que eso no pasaría, pero no pudo convencerla. A la mañana siguiente partió muy afligida apenas vio la escuela, se puso a templar como una gelatina hacia la sala de clases mientras su corazón latía con fuerza. Final mente se quedó junto a la puerta con su colita negra tras su mochila. Después de largo rato con las manos temblorosas asomó tímidamente la punta de su nariz por la puerta entre abierta. Y entonces ¿saben ustedes lo que raboncito vio? Ante sus asombrados ojos apareció una multitud de alegres letritas muy distintas a lo que ella había imaginado. -Todos jugaban y brincaban tan contentos que Zeta respiró aliviado y su corazón se tranquilizó zeta nunca más temió a la escuela y después sólo quería estar en la escuela. Colorín colorado este cuento se a acabado si quieres que te lo cuente otra vez cierra los ojos y cuenta hasta tres...