Los habitantes del pobre pueblo de Cochambre viven con escasez hasta que un día el rey de un país vecino llega a caballo. Los aldeanos, desesperados por escapar de la pobreza, se pelean por convertirse en súbditos del rey, ofreciéndole comida cruda y herraduras calientes, asustando al rey. El monarca huye a caballo, dejando a los aldeanos en la misma situación de pobreza.