La película Wall-E muestra un futuro en el que la Tierra se ha contaminado tanto que los humanos deben abandonar el planeta e instalar robots como Wall-E para limpiarla. Mientras tanto, los humanos viven en una nave espacial donde dependen totalmente de la automatización y la tecnología, lo que los ha vuelto sedentarios, obesos y sin relaciones sociales. La película reflexiona sobre cómo la tecnología puede aislarnos los unos de los otros si no tenemos cuidado.