El poema refleja la profunda angustia y el delirio del hablante causado por el amor, presentándolo como un dulce veneno y un martirio. A través de una serie de imágenes, se describe la transformación del amor en dolor y celos, enfatizando la pérdida de la felicidad que antes traía. Al final, el hablante se aferra a la idea de que su amor, Silvia, sigue siendo suya a pesar de las adversidades.