La Escuela Palatina fue fundada por Carlomagno en Aquisgrán durante el Renacimiento carolingio como parte de su plan para fortalecer su imperio revitalizando la cultura. Fue dirigida por Alcuino de York y contó con prestigiosos sabios. Se convirtió en el centro educativo más renombrado de la época y sirvió de modelo para otras escuelas. Más tarde, otras instituciones también adoptaron el nombre de "Academia Palatina".