El documento resume la Iniciativa Yasuní-ITT del gobierno ecuatoriano entre 2007 y 2013, la cual proponía dejar 856 millones de barriles de petróleo sin explotar en la reserva Yasuní a cambio de una compensación anual de $350 millones por parte de la comunidad internacional. Sin embargo, seis años después Ecuador puso fin unilateralmente al acuerdo, poniendo en riesgo el parque Yasuní y sus pueblos indígenas aislados.