Presidencialismo en mexico
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Presidencialismo en mexico Presidencialismo en mexico Document Transcript

  • Presidencialismo en MéxicoPor Edgar VásquezEl presidencialismo en México es anterior a nuestra democracia y, durantedécadas, se caracterizó por una serie de particularidades que lo hacíanfrancamente incompatible con una democracia formal. Es verdad que lapreeminencia del Poder Ejecutivo sobre los demás poderes y su posición comopieza central del sistema político mexicano se explican, en gran medida por losenormes poderes que le ha dado el texto constitucional al presidente de laRepública. Es decir, el presidencialismo mexicano ha estado y estáconstitucionalizado; pero también es cierto que, junto con el diseñoconstitucional, el contexto político del presidente se haya desplegado aplenitud.Para entender cómo se fue conformando el “presidencialismo a la mexicana” esconveniente reconstruir, aunque sea someramente, el desarrollo histórico y lasideas que descansan detrás de esta figura en nuestro País. El régimenpresidencia se adopta por vez primera en la Constitución de 1824.El Congreso Nacional, cada vez que ha podido, ha mostrado su tendenciaagresiva e invasora contra el Ejecutivo. Está en la naturaleza de la institución.El ejecutivo, previendo la amenaza, ha absorbido al Poder Legislador y hacreado la dictadura.Otra fecha significativa para el presidencialismo mexicano, algún tiempodespués del momento constituyente de 1916-1917, la representa el año 1935,cuando se produce la expulsión del país del ex presidente Plutarco Elías Callespor el entonces presidente Lázaro Cárdenas. Además, con esa decisión,Cárdenas estableció una de las reglas fundamentales del sistema políticomexicano: todo el poder sería para el presidente, pero sólo por seis años, sinposibilidad de extender su mandato fuera de ese periodo. Comenzaba a tomarformar la larga etapa del partido hegemónico caracterizado por unpresidencialismo exacerbado pero institucionalizado en el marco de un partidopolítico revolucionario.No sin incurrir en simplificaciones y síntesis históricas apretadas, es posiblesostener que un tercer momento de cambio sustantivo para el presidencialismomexicano coincide con las elecciones presidenciales de 1988 cuando, comonunca antes desde su nacimiento, el partido oficial, el partido de la oposición(concretamente por una coalición de partidos de “izquierda” encabezada porCuauhtémoc Cárdenas) con lo que se aceleró el proceso de aperturademocrática en el país.
  • Ciertamente, en medio de las tres etapas que se han señalado –la delnacimiento en 1917, la de consolidación en 1935 y la del inicio de sudebilitamiento en 1988- Ha habido otros muchos eventos que contribuyeron adefinir el rostro del sistema presidencial mexicano, como por ejemplo, loshechos sangrientos de 1968 o la importante reforma política de 1977promovida por el entonces secretario de Gobernación, Jesús Reyes Herolesdurante el gobierno el gobierno de José López Portillo. La reforma de 1977marcó el inicio de un lento pero constante proceso de transformacióninstitucional en materia electora que terminaría teniendo un impacto directo enla naturaleza del presidencialismo mexicano porque lo orientaría hacia unsistema compatible con la forma de gobierno democrática.Si bien es cierto que se está buscando más la figura de los ciudadanoscon su participación desde mi perspectiva el actual gobierno estádividido, de una Presidencia débil, la ratificación del gabinete esdisfuncional, no se toman decisiones adecuadas y se debilita aún más unsistema presidencialista que debe funcionar mejor.