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PRIMER ESCRITO
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RELACIONES HUMANAS ENTRE ALUMNO-MAESTRO
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ENSAYO REALIZADO EN LA MAESTRÍA EN DOCENCIA : "Relaciones Humanas entre Docente y Dicente"

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ENSAYO REALIZADO EN LA MAESTRÍA EN DOCENCIA : "Relaciones Humanas entre Docente y Dicente"

  1. 1. ACEPCIONES DE MAESTRO ACEPCIONES DE ALUMNO SUSTANTIVOS RELACIONADOS A LAS RELACIONES HUMANAS CALIFICATIVOS DE UN MAESTRO CARISMÁTICO Docente Discente justicia Justo Facilitador Pupilo Comprensión Comprensivo Educador Educando Amabilidad Amable Guía Discípulo Amistad Amistoso Modelo Estudiante Respeto Respetuoso Formador Seguidor Cariño Cariñoso Amigo Tolerancia Tolerante Honestidad Honesto Solidaridad Solidario Simpatía Simpático Moral Ética
  2. 2. PRIMER ESCRITO Las buenas relaciones humanas entre alumno y maestro dentro de un aula son tan importantes como el aroma de rosas y claveles en un jardín. Es importante saber que si un aula está bien equipada con los últimos adelantos tecnológicos y mobiliario de primera clase, pero carece un alto grado afectivo entre el docente y discente, esta aula es como una jaula de oro para nuestro bello quetzal. Lo que he puntualizado con anterioridad, refleja mi plena convicción que si el docente de cualquier nivel posee los más altos conocimientos, pero carece de simpatía para con sus alumnos, la acción docente carece de sentido. Pienso que como docente universitario no debo perder de vista que no solo a nivel primario o secundario, el grado afectivo entre alumno-maestro es de gran importancia, sino que también a nivel superior, ya que esto crea un ambiente de certeza, calor humano y hermandad para hacer una realidad la porción del himno al maestro que dice: “ser maestro es llevar en las manos una antorcha de luz encendida y llamar a los hombres hermanos…” si bien es cierto que la deserción universitaria tiene muchas causales, es increíble pensar que la poca comprensión, la falta de respeto al discente, la poca tolerancia y la aniquilada solidaridad con los sueños de este, también son un factor que incide en muchas ocasiones a la misma, ya que el estudiante al no encontrar a un docente justo, amable, tolerante y comprensivo, entre otras cualidades de un buen educador, ve opacada su ilusión de continuar sus estudios y poco a poco ve como su ilusión de ser un profesional universitario se va consumiendo lentamente como una vela se derrite con el paso de las horas de la noche. Por lo anteriormente planteado, como un educador andragógico, invito a mis colegas docentes, principalmente de nuestra prestigiosa universidad salesiana Mesoamericana, a reconsidera nuestra forma de actuar frente a nuestros estudiantes, y no ser una piedra de tropiezo para los mismos sino por el contrario una causa eficiente y ejemplar digna de imitar, para que algún día ellos puedan recordarnos tan bien como lo hiciera Ernersto Galarza, un escritor norteamericano de raíces mexicanas, en su biografía “barrio Boy” en la cual describe que el hecho que lograra graduarse con honores de primer grado y aprender perfectamente el idioma inglés, fuera el hecho de haberse enamorado perdidamente de su
  3. 3. maestra Miss ryan, quien con su dulzura y sonrisa sincera y radiante personalidad lograra, entre otras cosas, que él lograra vencer sus miedos en lo absoluto y pronunciar perfectamente la palabra butterfly, palabra que él había estado persistentemente pronunciando en español estándar como boo-ter-flee (buterfli) y que luego ya no solo pudo leer perfectamente en ingles la palabra butterfly, sino que una frase completa “ come , butterfly, come fly with me” (“ven, mariposa, ven vuela conmigo”) o como Nicholas Gage, un gran escritor norteamericano, de origen griego, que en su ensayo The teacher who Changed my life (la maestro que cambió mi vida) le rinde un homenaje especial a su maestra Marjorie Hurd, su mentora y su musa, a quien según el autor en 1953 fue la persona que le fijo el curso de su vida y lo introdujo al sendero que le traería todas las bendiciones que él ha recibido en Estados Unidos de Norte América. El escritor describe como por su sinceridad, franqueza y honestidad, pronto el estuvo bajo el hechizo de su maestra. Como uno puede darse cuenta, tanto Miss Ryan como la señora Marjorie hurd, sin ser literatas, lograron que sus pupilos fueran reconocidos a nivel mundial como escritores de habla inglesa de primera línea a pesar de hablar un idioma diferente, el español y el griego, con lo cual queda demostrado que actualmente los docentes universitarios más que transmisores de conocimientos son facilitadores para que los estudiantes encuentren su destino y mas que dominar a perfección un idioma, una ciencia o disciplina, es más importante el grado afectivo que un docente pueda tener con sus estudiantes para que algún día, aunque nuestros estudiantes no publiquen un libro o un ensayo como los descritos en este trabajo, puedan decir “ Los catedráticos que cambiaron mi vida” o quizá “ “amigos vengan, (refiriéndose a sus estudiantes, hermanos, hijos, pacientes, defendidos, etc.) vengan y les enseñaré a volar como mi maestra Laura Ronquillo, me enseñó a volar.
  4. 4. RELACIONES HUMANAS ENTRE ALUMNO-MAESTRO Las buenas relaciones humanas entre alumnos y maestro dentro de un aula son tan importantes como el aroma de rosas y claveles en un jardín. Es importante saber que si un aula está bien equipada con los últimos adelantos tecnológicos y mobiliario de primera clase, pero dentro de ella se carece de un alto grado afectivo entre el docente y discente, esta aula es como una jaula de oro para nuestro bello quetzal. Lo que he puntualizado con anterioridad, refleja mi plena convicción que si el docente de cualquier nivel posee los más altos conocimientos, pero carece de simpatía para con sus alumnos, la acción docente carece de sentido. Pienso que como docente universitario no debo perder de vista que el grado afectivo entre alumno-maestro es de gran importancia, no solo a nivel primario o secundario sino que también a nivel superior, ya que esto crea un ambiente de certeza, calor humano y hermandad para hacer una realidad la porción del himno al maestro que dice: “ser maestro es llevar en las manos una antorcha de luz encendida y llamar a los hombres hermanos…” si bien es cierto que la deserción universitaria tiene muchas causales, es increíble pensar que la poca comprensión, la falta de respeto al discente, la poca tolerancia y la aniquilada solidaridad con los sueños de este, también son un factor que incide en muchas ocasiones a la misma, ya que el estudiante al no encontrar a un docente justo, amable, tolerante y comprensivo, entre otras cualidades de un buen educador, ve opacada su ilusión de continuar sus estudios y poco a poco ve como su ilusión de ser un profesional universitario se va consumiendo lentamente como una vela se derrite con el paso de las horas de la noche. Por lo anteriormente planteado, como un educador andragógico, invito a mis colegas docentes, principalmente de nuestra prestigiosa universidad salesiana Mesoamericana, a reconsiderar nuestra forma de actuar frente a nuestros estudiantes, y no ser una piedra de tropiezo para los mismos sino por el contrario una causa eficiente y ejemplar digna de imitar, para que algún día ellos puedan recordarnos tan bien como lo hiciera Ernersto Galarza, un escritor norteamericano de raíces mexicanas, que en su obra “barrio Boy” (muchacho de barrio) describe que el hecho que lograra graduarse con honores de primer
  5. 5. grado y aprender perfectamente el idioma inglés, fuera el hecho de haberse enamorado perdidamente de su maestra Miss Ryan, quien con su dulzura y sonrisa sincera y radiante personalidad lograra, entre otras cosas, que él pudiera vencer sus temores en lo absoluto y pronunciar perfectamente la palabra butterfly, palabra que él había estado persistentemente pronunciando en español estándar como boo-ter-flee (buterfli) y que luego ya no solo pudo leer perfectamente en ingles la palabra butterfly, sino que una frase completa “ come , butterfly, come fly with me” (“ven, mariposa, ven vuela conmigo”) o como Nicholas Gage, un gran escritor norteamericano, de origen griego, que en su ensayo The teacher who Changed my life (la maestra que cambió mi vida) le rinde un homenaje especial a su maestra Marjorie Hurd, su mentora y su musa, a quien según el autor en 1953 fue la persona que le fijo el curso de su vida y lo introdujo al sendero que le traería todas las bendiciones que él ha recibido en Estados Unidos de Norte América. El escritor describe que por la sinceridad, franqueza y honestidad de su maestra, pronto el estuvo bajo su hechizo. Como uno puede darse cuenta, tanto Miss Ryan como la señora Marjorie hurd, sin ser famosas escritoras, lograron que sus pupilos fueran reconocidos a nivel mundial como escritores de habla inglesa de primera línea a pesar que su idioma materno era otro, el español y el griego, con lo cual queda demostrado que actualmente los docentes universitarios más que transmisores de conocimientos son facilitadores, para que los estudiantes encuentren su destino, y más que dominar a perfección un idioma, una ciencia o una disciplina, es más importante el grado afectivo que un docente pueda tener con sus estudiantes para que algún día, aunque nuestros estudiantes no publiquen un libro o un ensayo como los descritos en este trabajo, puedan decir “ Los catedráticos que cambiaron mi vida” o quizá “ “amigos vengan, (refiriéndose a sus estudiantes, hermanos, hijos, vecinos, etc.) vengan y les enseñaré a volar como mis catedráticos salesiano-meso americanistas me enseñaron a volar. Una mano empuñada no puede dar un abrazo fraternal. Autor: Ervin Anaín Ajtujal Tihuilá
  6. 6. grado y aprender perfectamente el idioma inglés, fuera el hecho de haberse enamorado perdidamente de su maestra Miss Ryan, quien con su dulzura y sonrisa sincera y radiante personalidad lograra, entre otras cosas, que él pudiera vencer sus temores en lo absoluto y pronunciar perfectamente la palabra butterfly, palabra que él había estado persistentemente pronunciando en español estándar como boo-ter-flee (buterfli) y que luego ya no solo pudo leer perfectamente en ingles la palabra butterfly, sino que una frase completa “ come , butterfly, come fly with me” (“ven, mariposa, ven vuela conmigo”) o como Nicholas Gage, un gran escritor norteamericano, de origen griego, que en su ensayo The teacher who Changed my life (la maestra que cambió mi vida) le rinde un homenaje especial a su maestra Marjorie Hurd, su mentora y su musa, a quien según el autor en 1953 fue la persona que le fijo el curso de su vida y lo introdujo al sendero que le traería todas las bendiciones que él ha recibido en Estados Unidos de Norte América. El escritor describe que por la sinceridad, franqueza y honestidad de su maestra, pronto el estuvo bajo su hechizo. Como uno puede darse cuenta, tanto Miss Ryan como la señora Marjorie hurd, sin ser famosas escritoras, lograron que sus pupilos fueran reconocidos a nivel mundial como escritores de habla inglesa de primera línea a pesar que su idioma materno era otro, el español y el griego, con lo cual queda demostrado que actualmente los docentes universitarios más que transmisores de conocimientos son facilitadores, para que los estudiantes encuentren su destino, y más que dominar a perfección un idioma, una ciencia o una disciplina, es más importante el grado afectivo que un docente pueda tener con sus estudiantes para que algún día, aunque nuestros estudiantes no publiquen un libro o un ensayo como los descritos en este trabajo, puedan decir “ Los catedráticos que cambiaron mi vida” o quizá “ “amigos vengan, (refiriéndose a sus estudiantes, hermanos, hijos, vecinos, etc.) vengan y les enseñaré a volar como mis catedráticos salesiano-meso americanistas me enseñaron a volar. Una mano empuñada no puede dar un abrazo fraternal. Autor: Ervin Anaín Ajtujal Tihuilá

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