El 24 de febrero de 1976, durante una huelga en Elda, Teófilo del Valle, un joven trabajador, es asesinado por la policía, lo que desencadena una ola de protestas y huelgas en la provincia de Alicante. La muerte de Del Valle es seguida por otros incidentes de violencia policial que resultan en múltiples muertes de manifestantes en distintas localidades. Este rechazo a la represión policial simboliza la lucha por la democracia y los derechos laborales en un contexto de inestabilidad política en España.