Este capítulo resume las principales críticas del profeta Malaquías a los sacerdotes y pueblo de Israel. Primero, reprende a los sacerdotes por ofrecer sacrificios imperfectos y por faltar al respeto a Dios. Luego advierte al pueblo sobre la inminente venida del día del juicio de Dios. Finalmente, contrasta la bendición de los justos con el castigo de los malvados cuando Dios actúe.