Este capítulo presenta las instrucciones de Pablo a Timoteo sobre cómo conducirse como obispo y enseñar a la iglesia. Pablo enfatiza la importancia de mantener la fe y la buena doctrina, mientras se advierte contra las falsas enseñanzas. También se proporcionan detalles sobre los requisitos y deberes de los obispos, diáconos, viudas y esclavos. El capítulo concluye enfatizando la necesidad de huir del amor al dinero y pelear la buena batalla de la fe.