El diseño de interiores se enfoca en planificar y realizar espacios funcionales y estéticamente agradables, considerando elementos como iluminación, materiales y distribución del mobiliario. Se requiere conocer las necesidades del cliente y seguir un proceso estructurado para garantizar una correcta ejecución del proyecto, que incluye desde la conceptualización hasta la organización de la obra y el seguimiento. Los principios básicos del diseño, como el balance, la armonía y la proporción, son esenciales para crear ambientes atractivos y funcionales.