El escándalo de Odebrecht en México involucra sobornos a funcionarios por 10.5 millones de dólares entre 2010 y 2014, facilitando contratos de obras públicas. Emilio Lozoya, exdirector de Pemex, ha sido señalado como el principal receptor de sobornos y ha negado las acusaciones. La Procuraduría General de la República y la Secretaría de la Función Pública han iniciado investigaciones, y Odebrecht se declaró culpable en Estados Unidos por actos de corrupción en varios países, incluido México.