La taxonomía de Bloom clasifica los objetivos educativos en tres dominios: cognitivo, afectivo y psicomotor. El dominio cognitivo incluye seis niveles de pensamiento, desde el conocimiento hasta la evaluación. El dominio afectivo se centra en actitudes y sentimientos, con cinco niveles como la recepción y la caracterización. El dominio psicomotor cubre habilidades físicas con niveles como la percepción y la adaptación. La taxonomía proporciona un marco jerárquico para estructurar objetivos