La palabra de Dios le llega a Jonás para que vaya a predicar contra la gran ciudad de Nínive debido a su maldad. Jonás huye en una nave hacia Tarsis pero una gran tormenta hace que los marineros descubran que Jonás es la causa, por lo que lo arrojan al mar siendo tragado por una gran ballena. Luego de arrepentirse en el vientre de la ballena, es vomitado a tierra y Dios le dice que vaya a Nínive, lo que hace predicando su destrucción en 40 días. Sin embargo,