Pepe era un hombre feliz hasta que empezó a perder el pelo. Probó muchos remedios sin éxito hasta que se le ocurrió ponerse abono de plantas en la cabeza, lo que hizo que le creciera una mata de hierba. Esto hizo reír a la gente al principio, pero luego otros vecinos quisieron imitarlo cultivando hierba y flores en la cabeza.