El documento habla sobre la necesidad de los cristianos de poner sus talentos al servicio de Dios y la iglesia, y no esconderlos por pereza, egoísmo u otros motivos. También menciona que muchos católicos tienen habilidades y capacidades que podrían usarse para evangelizar pero no lo hacen. Finalmente, hace un llamado a los creyentes a invertir más en su fe y no contentarse con lo mínimo.