El documento explora el significado de la crucifixión de Jesús desde una perspectiva judía en contraste con la perspectiva romana. Según la ley judía, la crucifixión era un castigo reservado solo para los enemigos de Dios malditos por Dios. Los judíos querían crucificar a Jesús para declararlo maldito por Dios. Sin embargo, la muerte de Jesús en la cruz fue el acto supremo de amor de Dios para redimir a la humanidad de la maldición de la ley y dar la vida eterna.