(15:16) Pilato
ya había da-
do el fallo en
contra Jesús:
“Debía ser
crucificado”.
Los soldados
romanos de-
bían ejecutar
esa orden inmediatamente.
El v.15 nos decía que Jesús había sido flage-
lado. La brutalidad de los azotes dejaba al
reo desfigurado. “Muchos se asombrarán al
verlo. Su semblante fue de tal manera desfi-
gurado, que no parecía un ser humano” (Is
52:12a). Mientras preparaban la cruz, llevaron
a Jesús dentro del atrio del pretorio. Lo que
siguió nos choca, los soldados, realizaron
una especie de juego en torno a Jesús para
burlarse y divertirse a costa de él.
el manto sobre su espalda sangrante por los
azotes, y luego se lo arrancaron de nuevo …
(15:17-19) Le vistieron
como si fuera un rey,
le hicieron objeto de
sus burlas y abusos.
Jesús venía de ser a-
zotado, debió ser terri
ble el dolor cuando
volvieron a colocarle
… y le echaron encima de su espalda ensan-
grentada una vieja capa militar.
Le ajustaron una corona tejida de espinas so-
bre la cabeza. Querían divertirse y torturarle,
y la corona cumplía ambos deseos. Por el ros
tro, cuello y cuerpo de Jesús empezaron a co
rrer gotas de sangre.
Lo adoraron en son de mofa, puestos de ro-
dillas le hicieron reverencias burlonas: “Sal-
ve, rey de los judíos”, diría un soldado …
… simulando de rodillas que le rendía home-
naje. Le insultaron y golpearon con una vara,
a medida que lo hacían las espinas se le intro-
ducían más en su carne.
Le escupieron, gesto cultural de desprecio,
descendiendo a un nivel aun más bajo que
las bestias. Alegremente, porque lo habían
estando pasando bien, por turno cada solda-
do se levantó de sus rodillas y ¡escupió en el
rostro del Unigénito Hijo de Dios!
“A los que me herían les ofrecí la espalda, y a
los que me arrancaban la barba les ofrecí la
mejilla; no escondí mi rostro de las injurias ni
de los escupitajos” (Is 50:6).
Se burlaron de Jesús, cuando llevaba vesti-
dos ajenos; esto nos da a entender que no su
fría por sus pecados, sino por los nuestros, el
crimen era nuestro; y la vergüenza, suya.
Quien dobla su rodilla ante Jesús, pero no su
corazón, hace lo mismo que los soldados.
gurado. Les dijo “¡He aquí el hombre!”, para
des-pertar la compasión del pueblo. No lo
(15:20) Según Juan,
Pilato apeló al pueblo,
sabiendo que Jesús
era inocente; lo mos-
tró a la multitud, aún
llevaba la corona de
espinas, el manto púr
pura y el rostro desfi-
Los judíos le respondieron: “Nosotros tene-
mos una ley y, según nuestra ley, éste debe
morir porque a sí mismo se hizo Hijo de Dios.
Cuando Pilato oyó decir esto, tuvo más mie-
do” (Jn 19:7-8).
Ahora Pilato supo la verdadera razón y se es-
tremeció; con más interés procuró soltarle.
Pero aumentó el clamor de los judíos pidien-
do su muerte, y amenazaron implicarlo en la
acusación de rebelión contra el César si …
La burla ha sido siempre el arma más efectiva
de Satanás. ¡Algún día lo experimentarás!
persistía en su miseri-
cordia por Jesús, cosa
que ellos no querían.
Los soldados después
de vapulearlo y humi-
llarlo lo sacaron del
pretorio y lo llevaron a
que sea crucificado.
“Si el mundo los aborrece, sepan que a mí me
ha aborrecido antes que a ustedes. Acuér-
dense de la palabra que les he dicho: El sier-
vo no es mayor que su señor. Si a mí me han
perseguido, también a ustedes los persegui-
rán” (Jn 15:18, 20).
“Bienaventurados serán ustedes cuando por
mi causa los insulten y persigan, y mientan y
digan contra ustedes toda clase de mal. Gó-
cense y alégrense, porque en los cielos ya …”
… tienen ustedes un gran galardón; pues así
persiguieron a los profetas que vivieron an-
tes que ustedes” (Mt 5:11-12).
Jesús, como prisionero condenado, debió lle-
var el travesaño horizontal de su cruz al lugar
de crucifixión fuera de los muros de la ciu-
dad. Atravesando Jerusalén para que todos
pudieran ver y temer la justicia romana.
Sacar al criminal afuera de la ciudad para que
muera era por respeto a las leyes judías.
Lo que es asombroso
es que todo esto ya se
lo había dicho Jesús a
sus discípulos: “Como
pueden ver, ahora va-
mos camino a Jerusa-
lén, y el Hijo del Hom-
bre será entregado a
Los escribas, los cuales lo condenarán a
muerte y lo entregarán a los no judíos. Y se…
… burlarán de él y lo escupirán, lo azotarán y
lo matarán. Pero al tercer día resucitará de
entre los muertos” (Mr10:33-34).
Pilato, siendo consciente que no lograría
ningún avance, entregó a Jesús para que lo
crucificaran, y los soldados romanos se lo
llevaron para ejecutar la sentencia y así
crucificarlo.
Se cumplía así, el plan y el propósito de Dios
para redimir al hombre por sus pecados.
Este pasaje muestra el infinito amor de Dios
hacia los pecadores. Los eventos descritos
llenan nuestra mente de horror y compasión.
Cuando nos damos cuenta que fue el Hijo eter
no de Dios quien los sufrió, nos maravillamos
y nos llenamos de asombro.
Saber que estos sufrimientos fueron soporta-
dos voluntariamente para liberarnos de la
muerte eterna. Ahora podemos entender algo
de lo que Pablo nos dice:
“Que conozcan ese amor de Dios, que exce-
de a todo conocimiento, para que sean llenos
de toda la plenitud de Dios” (Ef 3:19); “Dios
muestra su amor para con nosotros, en que
siendo aún pecadores, Cristo murió por noso
tros” (Rom 5:8). Hay un profundo significado
en cada uno de sus sufrimientos. Todos fue-
ron símbolos de verdades espirituales. Y no
olvidemos que fuimos nosotros y nuestros
pecados la causa de estos sufrimientos.
“Cristo padeció una sola vez por los pecados,
el justo por los injustos, para llevarnos a
Dios” (1 Pd 3:18). Es la muerte de nuestro sus-
tituto la que estamos leyendo y era la única
manera en la que podíamos llegar a Dios.
Vemos a Jesús entregado a los soldados co-
mo un criminal condenado a muerte. Él, ante
quien todo el mundo un día se presentará y
será juzgado, permitió que lo sentenciaran y
lo entregaran en manos de hombres impíos.
Lo hizo para que pudiéramos quedar libres de
toda acusación en el día del juicio y ser pre-
sentados sin mancha delante de Dios.
Vemos a Jesús insultado y convertido en el
hazmerreír de los soldados romanos. Lo tra-
taron como a un ser despreciable, como a la
escoria del mundo (1 Cor 4:13).
Esto fue para que pudiéramos tener gloria,
honra y vida eterna por medio de la fe en la
expiación de Cristo. ¿Has recibido a Jesús?
luchogarcia@graciacalvarychapel.org
www.graciacalvarychapel.org
Twitter Iglesia: @gcalvarychapel
Twitter pastor: @luchogarciaperu
Gracia Calvary Chapel
21 Enero, 2018Ilustraciones www.freebibleimages.org

Marcos 15 16 20

  • 3.
    (15:16) Pilato ya habíada- do el fallo en contra Jesús: “Debía ser crucificado”. Los soldados romanos de- bían ejecutar esa orden inmediatamente.
  • 4.
    El v.15 nosdecía que Jesús había sido flage- lado. La brutalidad de los azotes dejaba al reo desfigurado. “Muchos se asombrarán al verlo. Su semblante fue de tal manera desfi- gurado, que no parecía un ser humano” (Is 52:12a). Mientras preparaban la cruz, llevaron a Jesús dentro del atrio del pretorio. Lo que siguió nos choca, los soldados, realizaron una especie de juego en torno a Jesús para burlarse y divertirse a costa de él.
  • 5.
    el manto sobresu espalda sangrante por los azotes, y luego se lo arrancaron de nuevo … (15:17-19) Le vistieron como si fuera un rey, le hicieron objeto de sus burlas y abusos. Jesús venía de ser a- zotado, debió ser terri ble el dolor cuando volvieron a colocarle
  • 6.
    … y leecharon encima de su espalda ensan- grentada una vieja capa militar. Le ajustaron una corona tejida de espinas so- bre la cabeza. Querían divertirse y torturarle, y la corona cumplía ambos deseos. Por el ros tro, cuello y cuerpo de Jesús empezaron a co rrer gotas de sangre. Lo adoraron en son de mofa, puestos de ro- dillas le hicieron reverencias burlonas: “Sal- ve, rey de los judíos”, diría un soldado …
  • 7.
    … simulando derodillas que le rendía home- naje. Le insultaron y golpearon con una vara, a medida que lo hacían las espinas se le intro- ducían más en su carne. Le escupieron, gesto cultural de desprecio, descendiendo a un nivel aun más bajo que las bestias. Alegremente, porque lo habían estando pasando bien, por turno cada solda- do se levantó de sus rodillas y ¡escupió en el rostro del Unigénito Hijo de Dios!
  • 8.
    “A los queme herían les ofrecí la espalda, y a los que me arrancaban la barba les ofrecí la mejilla; no escondí mi rostro de las injurias ni de los escupitajos” (Is 50:6). Se burlaron de Jesús, cuando llevaba vesti- dos ajenos; esto nos da a entender que no su fría por sus pecados, sino por los nuestros, el crimen era nuestro; y la vergüenza, suya. Quien dobla su rodilla ante Jesús, pero no su corazón, hace lo mismo que los soldados.
  • 9.
    gurado. Les dijo“¡He aquí el hombre!”, para des-pertar la compasión del pueblo. No lo (15:20) Según Juan, Pilato apeló al pueblo, sabiendo que Jesús era inocente; lo mos- tró a la multitud, aún llevaba la corona de espinas, el manto púr pura y el rostro desfi-
  • 10.
    Los judíos lerespondieron: “Nosotros tene- mos una ley y, según nuestra ley, éste debe morir porque a sí mismo se hizo Hijo de Dios. Cuando Pilato oyó decir esto, tuvo más mie- do” (Jn 19:7-8). Ahora Pilato supo la verdadera razón y se es- tremeció; con más interés procuró soltarle. Pero aumentó el clamor de los judíos pidien- do su muerte, y amenazaron implicarlo en la acusación de rebelión contra el César si …
  • 11.
    La burla hasido siempre el arma más efectiva de Satanás. ¡Algún día lo experimentarás! persistía en su miseri- cordia por Jesús, cosa que ellos no querían. Los soldados después de vapulearlo y humi- llarlo lo sacaron del pretorio y lo llevaron a que sea crucificado.
  • 12.
    “Si el mundolos aborrece, sepan que a mí me ha aborrecido antes que a ustedes. Acuér- dense de la palabra que les he dicho: El sier- vo no es mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también a ustedes los persegui- rán” (Jn 15:18, 20). “Bienaventurados serán ustedes cuando por mi causa los insulten y persigan, y mientan y digan contra ustedes toda clase de mal. Gó- cense y alégrense, porque en los cielos ya …”
  • 13.
    … tienen ustedesun gran galardón; pues así persiguieron a los profetas que vivieron an- tes que ustedes” (Mt 5:11-12). Jesús, como prisionero condenado, debió lle- var el travesaño horizontal de su cruz al lugar de crucifixión fuera de los muros de la ciu- dad. Atravesando Jerusalén para que todos pudieran ver y temer la justicia romana. Sacar al criminal afuera de la ciudad para que muera era por respeto a las leyes judías.
  • 14.
    Lo que esasombroso es que todo esto ya se lo había dicho Jesús a sus discípulos: “Como pueden ver, ahora va- mos camino a Jerusa- lén, y el Hijo del Hom- bre será entregado a Los escribas, los cuales lo condenarán a muerte y lo entregarán a los no judíos. Y se…
  • 15.
    … burlarán deél y lo escupirán, lo azotarán y lo matarán. Pero al tercer día resucitará de entre los muertos” (Mr10:33-34). Pilato, siendo consciente que no lograría ningún avance, entregó a Jesús para que lo crucificaran, y los soldados romanos se lo llevaron para ejecutar la sentencia y así crucificarlo. Se cumplía así, el plan y el propósito de Dios para redimir al hombre por sus pecados.
  • 16.
    Este pasaje muestrael infinito amor de Dios hacia los pecadores. Los eventos descritos llenan nuestra mente de horror y compasión. Cuando nos damos cuenta que fue el Hijo eter no de Dios quien los sufrió, nos maravillamos y nos llenamos de asombro. Saber que estos sufrimientos fueron soporta- dos voluntariamente para liberarnos de la muerte eterna. Ahora podemos entender algo de lo que Pablo nos dice:
  • 17.
    “Que conozcan eseamor de Dios, que exce- de a todo conocimiento, para que sean llenos de toda la plenitud de Dios” (Ef 3:19); “Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por noso tros” (Rom 5:8). Hay un profundo significado en cada uno de sus sufrimientos. Todos fue- ron símbolos de verdades espirituales. Y no olvidemos que fuimos nosotros y nuestros pecados la causa de estos sufrimientos.
  • 18.
    “Cristo padeció unasola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios” (1 Pd 3:18). Es la muerte de nuestro sus- tituto la que estamos leyendo y era la única manera en la que podíamos llegar a Dios. Vemos a Jesús entregado a los soldados co- mo un criminal condenado a muerte. Él, ante quien todo el mundo un día se presentará y será juzgado, permitió que lo sentenciaran y lo entregaran en manos de hombres impíos.
  • 19.
    Lo hizo paraque pudiéramos quedar libres de toda acusación en el día del juicio y ser pre- sentados sin mancha delante de Dios. Vemos a Jesús insultado y convertido en el hazmerreír de los soldados romanos. Lo tra- taron como a un ser despreciable, como a la escoria del mundo (1 Cor 4:13). Esto fue para que pudiéramos tener gloria, honra y vida eterna por medio de la fe en la expiación de Cristo. ¿Has recibido a Jesús?
  • 20.
    luchogarcia@graciacalvarychapel.org www.graciacalvarychapel.org Twitter Iglesia: @gcalvarychapel Twitterpastor: @luchogarciaperu Gracia Calvary Chapel 21 Enero, 2018Ilustraciones www.freebibleimages.org