Este documento describe a Jesús como el modelo de perdón. Aunque los hombres le causaron dolor, Él los perdonó. También explica que debemos perdonar a los demás como Jesús nos perdonó, y perdonarnos a nosotros mismos para mantener la comunión con Dios. Finalmente, advierte sobre las consecuencias negativas de no perdonar, como problemas de salud y pérdida de paz espiritual.