El documento resume la normativa española sobre la protección de los trabajadores frente a los riesgos derivados de la exposición a agentes químicos peligrosos. Establece que los empresarios deben evaluar dichos riesgos, adoptar medidas para eliminarlos o reducirlos, realizar vigilancia de la salud de los trabajadores si es necesario, informarles y formarles adecuadamente, y consultar a los representantes de los trabajadores.