El documento discute los métodos utilizados en centros de menores en España. Representantes de dos centros, Asecal y Dianova, defienden sus métodos y niegan los malos tratos, alegando que la violencia está prohibida. Ambos centros enfatizan el uso de la comunicación y confianza entre educadores y menores. La Comunidad de Madrid también niega los malos tratos alegados y dice que colaborará para mejorar.