Los objetores de la Educación para la Ciudadanía continuarán su lucha legal contra los contenidos que consideran que invaden la conciencia de los estudiantes o no son neutrales. Revisarán los libros de texto de varias editoriales para interponer nuevas demandas judiciales si es necesario. Piden diálogo con el Gobierno para resolver el conflicto sobre esta asignatura de forma que se respeten los derechos de todos.