Juan el Bautista descubrió progresivamente a Jesús como el enviado de Dios y el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo (1). Juan dio testimonio de que vio al Espíritu Santo descender sobre Jesús en forma de paloma (2). La lectura invita a los participantes a descubrir quién es Jesús para ellos y cómo dan testimonio de él (3).