El documento resume las enseñanzas de Jesús en Mateo 18:15-20 sobre cómo corregir fraternalmente a un hermano que ha pecado. Jesús instruye a los discípulos a reprender primero al hermano en privado, y si no se arrepiente, a llevar uno o dos testigos y finalmente informar a la comunidad. Si tampoco se arrepiente, debe ser tratado como un pagano. Jesús promete que donde dos o tres se reúnan en su nombre, Él estará presente.