El documento discute la necesidad de un enfoque integral para abordar la atención de menores infractores en México. Actualmente, el sistema se ha vuelto más complejo y ha perdido eficacia al alejarse de las tradiciones jurídicas mexicanas y del trabajo previo. Se requiere una estrategia que considere aspectos del derecho penal, familiar, administrativo y asistencial para comprender las causas de la conducta antisocial y brindar soluciones integrales en lugar de sólo métodos sancionadores.