Los principales cambios anatómicos y fisiológicos que experimenta una mujer embarazada incluyen el aumento de tamaño del útero para albergar al feto y convertirse en un órgano capaz de expulsarlo, cambios en las mamas y aumento de peso, cambios sanguíneos como la anemia fisiológica, cambios en los sistemas cardiovascular, respiratorio, urinario y digestivo debido al crecimiento del útero, fatiga, cambios de humor causados por las hormonas, cambios en la piel