Este documento presenta un sermón sobre la necesidad de que la iglesia sea acogedora y sirva a todos, sin importar sus diferencias. El sermón enfatiza que la iglesia no debe alejar a los más pequeños o vulnerables y debe dar la bienvenida a todos los que hacen el bien en nombre de Cristo. También enfatiza la importancia de pequeños actos de bondad y compasión hacia los demás.