Las Bienaventuranzas describen las actitudes y comportamientos que conducen a la verdadera felicidad según Jesucristo. Ser pobre de espíritu, manso, que llora por el mundo, que tiene hambre y sed de justicia, que es misericordioso, limpio de corazón, que trabaja por la paz y que es perseguido por la fe conducirán al Reino de los Cielos.