En el sueño, el autor tiene una entrevista con Dios, quien le dice que su tiempo es eterno. Cuando el autor le pregunta su opinión sobre él, Dios responde que vive ansiosamente por el futuro y olvida el presente. Luego, Dios le dice que las lecciones que debe aprender son amar a los demás, apreciar la vida por encima de las posesiones, no compararse con los demás, y perdonar para sanar heridas. Dios termina diciendo que siempre estará ahí para él.