El documento habla sobre la sexualidad humana desde una perspectiva cristiana. Resalta que Dios nos creó como hombre y mujer perfectos fisiológicamente. Advierte sobre las desviaciones y abusos sexuales y cómo la Biblia los condena. También menciona la encíclica Humanae Vitae del Papa Pablo VI y cómo predijo los problemas sociales relacionados al sexo y anticonceptivos que se observan hoy en día. Finalmente, invita a vivir la sexualidad guiados por el Espíritu Santo y no por los instintos bajos.