El estudio midió la radiación emitida por antenas celulares en 450 sitios en Chile y encontró que en todos los casos se cumplía con los límites establecidos por la norma chilena, la cual es la tercera más estricta del mundo. La norma chilena es 43.5 veces más restrictiva que la de EE.UU. y otros países, y 58 veces más que la de Canadá. El nivel promedio de radiación medido en Chile fue 1,363 veces menor que el límite normal y 136 veces menor que el límite especial más estricto.