El suministro eléctrico consiste en las etapas de generación, transmisión y distribución necesarias para llevar la energía eléctrica al consumidor final. Dado que la energía eléctrica no puede almacenarse fácilmente, el sistema genera y distribuye la energía a medida que se consume. Los gobiernos supervisan las tres etapas a través de instituciones especializadas debido a la importancia de la energía eléctrica para el desarrollo de los países.