Los signos vitales, que incluyen la temperatura corporal, frecuencia respiratoria, pulso arterial y presión arterial, son indicadores esenciales del estado fisiológico y permiten detectar alteraciones en los pacientes. La medición de estos signos es fundamental para evaluar la salud y responder a tratamientos, considerando factores que pueden modificarlos como la edad, el género, la actividad física y el ambiente. Alteraciones significativas en estos signos, como fiebre, taquicardia o hipertensión, requieren atención médica inmediata.