El documento habla sobre la importancia de que la música del Evangelio siga sonando en los cristianos para mantener la alegría, compasión y capacidad de reconciliación. También destaca los retos de enseñar Religión de forma no presencial debido a aspectos como las emociones que son difíciles de transmitir digitalmente, pero que existen herramientas que pueden ser útiles siempre que se usen de forma adecuada. Finalmente, resalta la necesidad de dar apoyo a los alumnos con más dificultades ya que son "