Nicaragua tiene una alta población juvenil, con tasas elevadas de embarazo adolescente, subempleo y violencia contra mujeres jóvenes. El embarazo adolescente está asociado con problemas de salud para la madre y el bebé, así como factores sociales como la pobreza y falta de educación. Se requieren esfuerzos para promover una maternidad y paternidad responsable entre los jóvenes nicaragüenses a través de mejor acceso a anticonceptivos, educación sexual y oportunidades económicas.