La Congregación Hermanas Adoratrices fue fundada el 24 de septiembre de 1885 por el Padre José María Bustamante con el objetivo de promover la oración, adoración y reparación a través de una vida de humildad, mortificación y celibato bajo el patrocinio del Inmaculado Corazón de María. Las Hermanas Adoratrices se dedican a amar a Cristo en la Eucaristía y hacerlo amar a través de la adoración, la enseñanza y el apostolado mientras viven un estilo de vida contemplativo