Los agentes físicos son medios utilizados en fisioterapia para tratamientos y incluyen la termoterapia (calor), crioterapia (frío), hidroterapia (agua) y fototerapia (luz). Cada uno tiene efectos fisiológicos específicos y se usan para indicaciones como lesiones, inflamaciones, contracturas y más, siempre siguiendo contraindicaciones y normas de aplicación.