Este documento habla sobre la necesidad de cultivar la caridad universal y los derechos humanos. Propone que la caridad debe ser consciente y reconocer la igualdad fundamental de toda la humanidad. También describe las dificultades que enfrentan las familias pobres, las madres solteras y otros grupos vulnerables, y argumenta que el estado debe proveer asistencia social, protección, pensiones y atención médica para garantizar los derechos básicos de todos. El autor hace un llamado a la acción para luchar por la justicia social y ayudar a