Los Alacalufes o Kawéskar eran un pueblo nómada que habitaba desde el Golfo de Penas hasta el Estrecho de Magallanes. Se dedicaban principalmente a la pesca y la caza de animales marinos para subsistir, viviendo la mayor parte del tiempo en sus canoas. Creían en la vida después de la muerte y tenían ceremonias que incluían la pintura corporal para diferentes ocasiones. Actualmente quedan unos 100 descendientes que viven en casas de madera en Puerto Edén.