La Aljafería es un palacio fortificado construido en Zaragoza en el siglo XI por orden del rey Abú Yafar Ahmad ibn Sulayman como residencia real. Consta de varias partes principales como la torre del Trovador, el palacio taifal con salones como el Dorado y la Mezquita, el patio de Santa Isabel y las estancias del rey Pedro IV y los Reyes Católicos. Sirvió como residencia real y luego sede de la Inquisición y cuartel hasta convertirse en sede de las Cortes de Aragón.